¿Ha entendido el objetivo real?
Una respuesta puede ser correcta y no servir si optimiza algo distinto de lo que realmente necesitas.
Una respuesta fluida puede sonar convincente antes de merecer confianza. Estas siete preguntas ayudan a comprobar si el resultado realmente te acerca a una decisión mejor.
Una respuesta puede ser correcta y no servir si optimiza algo distinto de lo que realmente necesitas.
Distingue datos observados o documentados de estimaciones, opiniones e inferencias.
Los supuestos importantes deberían poder verse y cuestionarse, especialmente cuando sostienen la conclusión.
Una buena respuesta no solo reúne razones a favor: comprueba qué evidencia podría debilitar su propia lectura.
Los vacíos relevantes no son un defecto que esconder. Pueden determinar si conviene decidir ahora o investigar antes.
Criterios, costes, horizonte y riesgo deben ser comparables para que una diferencia aparente tenga significado.
Una respuesta robusta explica su sensibilidad: qué nueva evidencia o cambio de escenario obligaría a revisarla.
Cuando la evidencia no permite cerrar una conclusión, reconocerlo puede ser una señal de rigor. La pregunta útil pasa a ser qué información merece conseguirse y si esa información puede cambiar materialmente la decisión.
Una conclusión tajante, sin condiciones visibles, puede ocultar supuestos o información insuficiente.
Conclusión, razones, incertidumbre y condiciones de revisión permiten entender qué sabemos y qué queda abierto.
Estas preguntas son también una forma de entender qué intenta conseguir JTE alrededor de un objetivo: profundizar sin obligarte a dirigir manualmente cada comprobación.